Aunque el PTFE (conocido comercialmente como teflón) es un material aprobado para ciertos usos alimentarios —por ejemplo, como recubrimiento antiadherente en sartenes—, no es adecuado para usarse como superficie de corte o tabla de trabajo directa con alimentos
Además, no está diseñado para soportar cortes repetitivos, ya que se marca con facilidad y se desgasta rápido, por lo que cuando la superficie se ralla o deteriora hay mayor riesgo de contaminación cruzada:
- Puede retener residuos de alimentos o bacterias en las microfisuras.
- Pierde su capacidad de limpieza completa, afectando la seguridad alimentaria.
Por su precio y por estar pensado para usos muy concretos, el teflón no es el mejor candidato para tareas de corte, donde el polietileno ofrece un rendimiento excelente a un precio más accesible. Además, no es regenerable como las tablas de polietileno, que se pueden rectificar o desbastar superficialmente para prolongar su vida útil.