Humedad y corrosión: ¿por qué utilizar rejillas de fibra de vidrio en lugar de metálicas?

En instalaciones industriales, depuradoras o zonas expuestas continuamente al agua, las rejillas metálicas pueden sufrir problemas de corrosión con el paso del tiempo, especialmente cuando están en contacto con humedad, ambientes salinos o determinados productos químicos.

Como alternativa, las rejillas de PRFV (poliéster reforzado con fibra de vidrio) ofrecen una solución resistente, ligera y duradera, cada vez más utilizada en entornos donde el mantenimiento y la seguridad son factores importantes.

¿Qué ventajas ofrecen las rejillas PRFV?

Las rejillas de fibra de vidrio combinan las propiedades de una resina de poliéster con el refuerzo mecánico de la fibra de vidrio. Entre sus principales ventajas destacan:

·        Resistencia a la corrosión: no se oxidan como el acero, por lo que resultan especialmente interesantes en ambientes húmedos y corrosivos.

·        Superficie antideslizante: los modelos con acabado de sílice mejoran el agarre, incluso en zonas donde puede haber presencia de agua.

·        Ligereza y resistencia: su menor peso respecto a muchas rejillas metálicas facilita la manipulación, el transporte y la instalación.

·        Bajo mantenimiento: no necesitan tratamientos periódicos de pintura o galvanizado para protegerlas de la oxidación.

·        Aislamiento eléctrico: el PRFV convencional presenta propiedades aislantes, una ventaja adicional en determinadas instalaciones técnicas.

Estas características pueden contribuir a reducir las intervenciones de mantenimiento y prolongar la vida útil de las instalaciones.

¿Dónde se utilizan habitualmente?

Las rejillas de fibra de vidrio tienen numerosas aplicaciones, especialmente en lugares donde las condiciones ambientales pueden deteriorar otros materiales.

Entre sus usos más frecuentes destacan las pasarelas y plataformas de mantenimiento, instalaciones de tratamiento de aguas, depuradoras, plantas químicas, zonas de lavado industrial y cubiertas de canales o drenajes.

También son una alternativa interesante para sustituir rejillas metálicas deterioradas por la corrosión, siempre que se comprueben las cargas y condiciones de instalación.

 

¿Qué tipo de rejilla PRFV elegir?

No todas las instalaciones requieren el mismo tipo de rejilla. La elección depende del tránsito, la necesidad de drenaje y las condiciones de trabajo.

En Talleres Transglass disponemos de diferentes modelos de rejillas PRFV, entre ellos:

Rejillas PRFV de malla 31 × 31 mm: permiten el paso de agua y ofrecen una superficie de tránsito antideslizante.

Rejillas PRFV de malla 8 × 8 mm: presentan aberturas más pequeñas, adecuadas cuando se necesita una malla más cerrada.

Rejillas PRFV ciegas: proporcionan una superficie continua en aplicaciones donde no se desea una rejilla abierta.

La elección definitiva debe considerar también la distancia entre apoyos, las cargas previstas y la resistencia química requerida.

En Talleres Transglass comercializamos rejillas de PRFV en color verde y gris, con diferentes tamaños y posibilidad de cortarlas a medida, así como accesorios para su fijación.

Si necesitas renovar una instalación, sustituir rejillas metálicas o incorporar nuevas superficies de paso, puedes consultar nuestra gama de productos.